
Silencio tuberculoso
no anides, no fermentes silencio
naturalizado como enfermedad ortodoxa
en plena reunion familiar
Brindemos una vez mas, en esta mesa
al padre santo que trabaja
a la madre santa que cria y limpia
a los hijos santos que se vuelven sordos
al abuelo muerto que aun respira
y que se vacian
entre los santos años
Brindemos
y si al fin aparece El silencio carnoso
El silencio insistente
El silencio seco
Silenciando a los crateres, silenciando al infinito
silenciando a la familia muerta de miedo
brindemos entonces
por la inevitable muerte de la familia.
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